top of page

PULPO COMÚN

Octopus vulgaris, pulpo común escondido entre las rocas, buceo en Tenerife

El pulpo común (Octopus vulgaris) es una de las criaturas más fascinantes que puedes encontrar al bucear en Tenerife. A pesar de su cuerpo blando, puede alcanzar hasta 1,3 metros de envergadura y pesar más de 10 kilogramos. Estos maestros del camuflaje pueden cambiar de color, textura e incluso de forma en cuestión de segundos, mimetizándose a la perfección con las rocas volcánicas, la arena y el coral.


En los alrededores de Tenerife, los pulpos suelen encontrarse escondidos en grietas rocosas, túneles de lava y pequeñas cuevas, especialmente en zonas de poca o media profundidad. Durante el día, suelen permanecer ocultos, protegiendo sus madrigueras con conchas y piedras cuidadosamente dispuestas a modo de «puerta de entrada» personal. Por la noche, se convierten en cazadores activos, en busca de cangrejos, camarones y peces pequeños.


Uno de los datos más sorprendentes sobre los pulpos es su inteligencia. Son capaces de resolver acertijos, abrir frascos, reconocer a las personas e incluso escapar de tanques cerrados. Cada tentáculo funciona de forma casi independiente, con su propio «mini cerebro», lo que les permite explorar y manipular objetos con una precisión increíble.


Los pulpos también tienen tres corazones y sangre azul, adaptados a la vida en el océano. Cuando se sienten amenazados, liberan una nube de tinta y desaparecen en un instante, dejando a los buceadores asombrados por su repentina desaparición.

Encontrarse con un pulpo en las cristalinas aguas atlánticas de Tenerife es siempre un momento especial: curioso, inteligente y misterioso, es como bucear con uno de los verdaderos genios del océano.

bottom of page