top of page

BABOSAS MARINAS

Nudibranquio azul y amarillo, Felimare picta, vida marina macro en las Islas Canarias

El nudibranquio, también conocido como babosa marina, es una de las criaturas más coloridas y sorprendentes que se pueden encontrar en las aguas que rodean Tenerife. Aunque son de tamaño reducido —por lo general, entre 2 y 10 centímetros—, estos delicados gasterópodos parecen auténticas obras de arte vivientes, cubiertos de motivos llamativos, suaves volantes y colores vivos.


Los nudibranquios suelen encontrarse en arrecifes volcánicos, paredes rocosas y superficies cubiertas de coral, desplazándose lentamente por el lecho marino en busca de alimento, como esponjas, hidroides y anémonas. A pesar de su aspecto frágil, muchas especies son altamente tóxicas y utilizan colores vivos para advertir a los depredadores de que no son seguros para comer.


Uno de los datos más fascinantes sobre los nudibranquios es que pueden absorber toxinas de sus presas y utilizarlas como defensa propia. Algunas especies incluso roban células urticantes de medusas y anémonas y las almacenan en su cuerpo para protegerse.


Estas diminutas criaturas son hermafroditas, lo que significa que cada individuo tiene órganos tanto masculinos como femeninos, lo que aumenta sus posibilidades de reproducción en el vasto océano.


Avistar un nudibranquio durante una inmersión en Tenerife es siempre un momento especial, un recordatorio de que incluso la vida marina más pequeña puede ser increíblemente bella y compleja.

bottom of page