BARRACUDA

La barracuda de boca amarilla (Sphyraena viridensis) es el indiscutible fantasma plateado de las aguas abiertas de Tenerife. Con su cuerpo esbelto en forma de torpedo y sus dientes afilados y prominentes, es una maestra de la velocidad y la precisión, perfectamente adaptada a la vida en las corrientes del Atlántico.
Estos impresionantes depredadores son famosos sobre todo por formar enormes y resplandecientes bancos que se mueven en perfecta sincronía. Contemplar un «tornado» de cientos de barracudas girando en círculos en el azul es una de las experiencias más hipnóticas e inolvidables que un buceador puede vivir en las Islas Canarias.
A pesar de su aspecto feroz, las barracudas son vecinas curiosas pero pacíficas para los buceadores. Su presencia es señal de un ecosistema marino vibrante y saludable, que nos recuerda el poder y la belleza en estado puro de la vida pelágica que rodea nuestras islas.

